La denominada compra inteligente es una alternativa para la adquisición de uno o más vehículos del enorme mercado automotriz. Este sistema, que lleva varios años funcionando con popularidad en Chile, se resume en una especie de crédito que, a través de su pago mensual, permitirá a las personas contar con un modelo cero kilómetros a su preferencia. Sin embargo, es una opción que debe ser estudiada y planificada antes de llevarse a cabo, acá te contamos porqué.

Una de las características de este modelo de negocio es que la suma mensual a desembolsar por el usuario es parcialmente menor que la cuota de un crédito automotriz de la compra tradicional, lo que de partida significa ahorro y resguardo de la economía. Esto, tomando en cuenta las condiciones del país y del mundo, es directamente una buena actividad ya que los diversos mercados se han visto ampliamente afectados con la crisis sanitaria y hoy pueden, por ejemplo, no presentar la misma seguridad que antes a sus clientes.

Otro de los beneficios que entrega la compra inteligente es que el cliente puede reemplazar el auto eligiendo nuevamente entre un gran abanico de modelos, categorías o marcas, lo que hace aún más atractivo el servicio. Esto se enfoca principalmente en el enorme nicho de personas que hoy en día no quieren quedarse con un solo modelo de automóvil para toda su vida y que, entre otras cosas, quieren aminorar la devaluación característica de la compra tradicional de un auto. Además, otra arista que seduce actualmente es que, a través de esta transacción, el último pago mensual por la adquisición del vehículo es igual al 40% o 50% del precio de este, convirtiendo las cuotas mensuales previas a pagar en unas mucho más bajas.

Sin embargo y en esa misma línea, es importante destacar que este no es un sistema que goce solamente de puntos positivos. Pese a la capacidad de reemplazo del automóvil, el comprador debe saber que una de las desventajas de la compra inteligente es que, en un período determinado de los años iniciales a la adquisición, este no podrá ser vendido o quedará “en prenda” como comúnmente se le llama. Esto significa que el vehículo estará a nombre del comprador pero no puede ser transferido.

En suma, esta vía de financiamiento obliga al comprador a tener al día las mantenciones que requiere el representante del bien o marca, lo que genera un daño a la economía del usuario durante los primeros años con el vehículo. Por ello en Tripp, empresa líder en el rubro de arriendo de vehículos, recomendamos tomar esta decisión con calma y, quizás, ver otras opciones que permitan resguardarse más frente a las inclemencias económicas que representa la compra inteligente.

Por ello y tras revelar estas aristas, es recomendable que la persona que quiera comprar un auto a través de la compra o crédito inteligente vea todas las perspectivas con antelación pese a tener una gran oferta. Cotizar e investigar antes de realizar una elección puede marcar la diferencia en el futuro de la economía personal.  

Product added to compare.